El camino de los ingleses:En el centro de nuestras vidas hubo un verano. Un poeta que no escribió ningún verso, una piscina de cuyo trampolín saltaba un enano con ojos de terciopelo y un hombre al que una noche se lo llevaron a las nubes. Los días cayeron sobre nosotros como árboles cansados.
El camino de los ingleses:Una palabra es un pájaro en mitad de una página. Es el infinito. Tú eres una palabra en medio de una hoja en blanco y puedes volar hasta donde quieras. Vuela. Vuela antes de que la página pase o el cielo se oscurezca. Antes de que sea de noche
El camino de los ingleses:No, nunca, desde ninguna terraza, desde ningún mirador, ni faro ni azotea, vimos las costas de Africa. Pero allí, detrás del horizonte, siempre intuimos el fulgor de lo desconocido. El reflejo de la vida que, quien sabe, quizas jugando en otra ruleta, habríamos podido alcanzar.
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